Eric acababa de terminar la universidad y estaba en una relación incipiente y ansioso por comenzar su carrera. De repente, se sintió agobiado por los síntomas de la colitis ulcerosa. Ante la posibilidad de una cirugía para extirparle el colon, optó primero por participar en un estudio clínico.

En 2013, la vida de Eric cobraba impulso. Se había graduado recientemente de la universidad y estaba entusiasmado por empezar a trabajar. Él y su pareja, Kelly, soñaban con un futuro juntos. Sin embargo, en mayo de ese año, comenzó a tener serios problemas gastrointestinales. De repente, le era difícil pensar más allá del día a día.

Eric pronto fue diagnosticado con colitis ulcerosa (CU), y dice que la condición “arruinó todo”. Con frecuencia, tenía dolor abdominal, una necesidad urgente de ir al baño y sangre en las heces. Durante un año, varios medicamentos de venta libre y recetados hicieron poco para controlar sus síntomas. Más de un médico le dijo que extirparle el colon era su única opción. A mediados de 2014, estaba en una encrucijada.

“[Los médicos] hablaban de una colectomía total. Estaba entre la espada y la pared”, dice Eric, refiriéndose a un tipo de cirugía para extirpar parte o la totalidad del colon. Sin embargo, “aún no estaba listo para vivir sin mi colon”.

Eric buscó la ayuda de un especialista que le habló de un estudio clínico para evaluar un tratamiento en investigación para la colitis ulcerosa. Eric admitió que tenía “miedo a lo desconocido”. Pero, una vez que recibió el apoyo total de Kelly y su madre, que había sido enfermera, decidió participar en el estudio clínico de colitis ulcerosa.

Eric se unió al estudio en el verano de 2014. No sabía si estaba recibiendo el medicamento del estudio o un placebo.

Sin estos [estudios], no habría estas oportunidades para personas como yo. Es como un ida y vuelta. ... Todos los afiliados a los estudios médicos [están] marcando una diferencia.

Eric

Eric finalmente decidió unirse a la parte de seguimiento del estudio por la mejora sostenida de salud y su experiencia con el personal de la clínica del estudio. “Cualquier cosa que me preocupara, [una] pregunta [o] comentario, se abordó de inmediato”, menciona.

Kelly y él se casaron durante su participación en el estudio. Avanzó a un puesto de director de servicios profesionales con su empleador. Recuperó el impulso había perdido al comienzo de su condición.

La participación de Eric en estos estudios clínicos de colitis ulcerosa le dio mucho que reflexionar personalmente, también tuvo una visión más amplia. “Sin [estudios], no habría estas oportunidades para personas como yo. Es como una ida y vuelta. ... Todos los afiliados a los estudios médicos [están] haciendo una diferencia”, expresa.

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